Un juez multa a un letrado por usar Inteligencia Artificial sin revisar al aportar 24 citas judiciales falsas.


Ilustración conceptual que recrea el fraude procesal detectado en Galicia, donde las herramientas digitales gratuitas fabricaron jurisprudencia inexistente bajo la apariencia de un documento legal legítimo. Foto: IA por Gemini para jerezsinfronteras.es.


El TSXG persigue la «mala fe procesal» de un abogado por inventar fallos con Inteligencia Artificial

La Inteligencia Artificial (IA) puede destruir tu reputación jurídica en un solo segundo si decides automatizar escritos sin contrastar la información. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) acaba de abrir una pieza separada por «mala fe procesal» contra un letrado. El profesional presentó un recurso de suplicación redactado por un algoritmo gratuito que contenía decenas de leyes y sentencias totalmente falsas.

Un ejercicio de «libérrima creatividad jurídica»

El magistrado ponente del tribunal gallego identificó un fraude documental sin precedentes en la Sala de lo Social. El escrito de la defensa acumulaba un total de 24 citas completamente falsas.

La Sala subrayó de forma contundente que en el recurso formulado figuran «múltiples citas espurias, resoluciones inexistentes, otras que no tienen que ver con lo discutido, o directamente inventadas». Los magistrados calificaron la redacción como «un ejercicio de libérrima creatividad jurídica».

La resolución judicial destapa un problema creciente en el sector legal: el uso de herramientas digitales sin control humano. El profesional confió la defensa de su cliente al software generativo sin aplicar filtros de veracidad.

Estructura del algoritmo y «alucinaciones» tecnológicas

Los jueces descubrieron el engaño de manera inmediata gracias a los patrones de escritura del bot.

El tribunal detectó «una curiosa estructura en la manera de redactarse y que se corresponde, como no es aventurado suponer, con el uso de Inteligencia Artificial en su elaboración, del tipo generativa y de carácter gratuito, sin una verificación posterior para controlar las constantes ‘alucinaciones’ ofrecidas».

Esta desconexión absoluta con la realidad jurídica demuestra que los algoritmos de lenguaje masivo inventan datos para rellenar espacio. El abogado procesado entregó el borrador de la máquina como si fuera un análisis jurídico propio y verídico.

Negligencia profesional frente al código deontológico

El TSXG destaca que esta práctica dinamita los pilares éticos de la abogacía y engaña al tribunal.

Los magistrados concluyeron que los hallazgos «evidencian una conducta reveladora de una palmaria negligencia de quien, tenido por experto en normas procesales y respetuoso con los principios deontológicos de su profesión, fio su trabajo –a lo que creemos-, sin mayor revisión, a lo que el algoritmo le propuso».

El letrado actuó «omitiendo la diligencia de verificar la existencia de lo que citaba, confiando acaso en que la abundancia de referencias no solo pasaría inadvertida a este Tribunal, sino que infundiría autoridad a sus asertos».

De error venial a infracción legal grave

La justicia rechaza que la inclusión de jurisprudencia falsa responda a un simple despiste del abogado.

«Ello implica una falta de diligencia notoria en la actuación profesional, es obvio», sentenció la Sala Social. Descartaron que el suceso consistiera en un «mero desliz o error venial, como podría haber ocurrido en el caso de existir un par de incoherencias o invenciones».

Dada la gravedad y «por su reiteración, merece ser depurada con la apertura de una pieza separada por mala fe procesal». La Sala aplicará los artículos 75.4 y 235.3 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social y el artículo 552 de la Ley Orgánica del Poder Judicial.


📢 ¡Únete a nuestra comunidad! Recibe la actualidad desde Jerez directamente en tu móvil y participa con tus reacciones:
👉 [Canal de WhatsApp] | [Canal de Telegram]

¿Te ha gustado este artículo? Ayúdanos a seguir creciendo compartiendo esta noticia con tus contactos. Tu apoyo es nuestra mejor recompensa. 🤝