Analizamos las reclamaciones de Marruecos sobre Ceuta y Melilla y la pasividad de España y la UE.


Foto: IA por Gemini para jerezsinfronteras.es.


Las reclamaciones de Marruecos sobre Ceuta y Melilla acorralan a España y la UE

El chantaje expansionista de Marruecos sobre Ceuta y Melilla avanza ante la complacencia pasiva del Gobierno de España y la mirada esquiva de la Unión Europea. Pretender que las aspiraciones de Rabat se detienen en el norte de África es de una ceguera geopolítica suicida. Si el Ejecutivo central mantiene su política de apaciguamiento, el siguiente paso golpeará a las Islas Canarias y al equilibrio estratégico de todo el Mediterráneo occidental.

Comprender la gravedad de esta amenaza requiere despiezar cómo el ideario del «Gran Marruecos» instrumentaliza la debilidad de Madrid y Bruselas para minar la soberanía española.

El mito del «Gran Marruecos» y la complacencia de Madrid

Rabat resucita periódicamente el mito decimonónico del «Gran Marruecos» para pulsar los nervios diplomáticos de España y medir nuestra capacidad de respuesta. Esta construcción ideológica no solo persigue la anexión definitiva de Ceuta y Melilla bajo la falaz excusa de la descolonización. También proyecta sus garras sobre el espacio marítimo de las Islas Canarias y nutre el imaginario irredentista de sectores ultra-nacionalistas.

El Gobierno de España comete un error histórico al calificar estas embestidas como meros exabruptos para consumo interno marroquí. Ceder en la retórica implica ceder terreno en la soberanía. Cada concesión silenciosa de Moncloa refuerza la estrategia del vecino del sur, que utiliza el control migratorio y la cooperación antiterrorista como bazas de chantaje permanente.

La complicidad soterrada de una Unión Europea indiferente

La Unión Europea exhibe una tibieza vergonzosa cuando Rabat desafía las fronteras continentales en el norte de África. Europa olvida deliberadamente que Ceuta y Melilla constituyen la frontera sur del espacio comunitario y el escudo defensivo de todo el bloque. Sin embargo, Bruselas prefiere mirar hacia otro lado para garantizar la estabilidad comercial y delegar el control de sus flujos migratorios.

Esta miopía geoestratégica valida la táctica de Marruecos de presionar las costuras de la soberanía española. La UE financia con millones de euros la seguridad fronteriza marroquí mientras el reino alauita ahoga económicamente a las ciudades autónomas mediante el cierre unilateral de sus aduanas. Bruselas prioriza los acuerdos agrarios y pesqueros sobre la defensa firme e innegociable de la integridad territorial de un estado miembro.

De Ceuta y Melilla al expolio de las aguas canarias

El chantaje no acaba en la valla fronteriza de las plazas de soberanía española en África. La mirada expansionista marroquí se extiende con descaro hacia las Islas Canarias, donde la delimitación de la Zona Económica Exclusiva oculta un botín multimillonario. Las aguas canarias albergan yacimientos estratégicos de minerales como el telurio y el cobalto en montes submarinos de alto valor geológico.

Marruecos aprueba leyes unilaterales para ampliar sus fronteras marítimas solapándolas con el espacio canario sin que España responda con la firmeza requerida. Por ello, ante la escalada vivida el pasado año, cuando Defensa desplegó militares en Canarias, quedó patente la necesidad de mantener presencia estratégica frente a las pretensiones unilaterales sobre su plataforma continental.

El uso de la inmigración como arma de presión geopolítica

El régimen marroquí utiliza los flujos migratorios como un arma de guerra híbrida contra la estabilidad de España y Europa. Rabat abre o cierra el grifo migratorio en función de sus intereses políticos y diplomáticos del momento. Las dinámicas observadas en la crisis migratoria de Ceuta y Melilla demuestran cómo miles de personas cruzaron ante la pasividad calculada de las fuerzas de seguridad marroquíes.

Esta táctica roza la extorsión estratégica sin que el Gobierno español active mecanismos internacionales severos de sanción. España financia la vigilancia marroquí mientras Rabat chantajea a Madrid con desestabilizar la convivencia social en el archipiélago canario y en Andalucía. La debilidad política ante este desafío vulnera la seguridad nacional y devalúa la dignidad institucional.

La fantasía irredentista sobre el legado de Al-Andalus

Aunque la diplomacia oficial de Rabat desvincule sus movimientos del imaginario extremista sobre el antiguo Al-Andalus, el relato expansionista cala hondo en ciertos sectores. La tolerancia ante las falsas reclamaciones sobre Ceuta y Melilla alimenta el discurso radical que contempla la Península Ibérica como un territorio pendiente de reconquista ideológica.

Permitir que la retórica sobre el «derecho histórico» eche raíces debilita la posición jurídica defensiva de España a largo plazo. Repasar la historia de Marruecos, Ceuta, Melilla y el Protectorado confirma que los tratados y el derecho internacional avalan la españolidad de Ceuta desde 1580 y de Melilla desde 1497, siglos antes de que se constituya el estado moderno marroquí. Omitir estos hechos categóricos en el plano diplomático europeo equivale a dimitir de la defensa de nuestra historia.

El urgente viraje geopolítico que España debe exigir a Europa

España necesita abandonar urgentemente la diplomacia del servilismo para adoptar una postura de firmeza disuasoria e inquebrantable. El Gobierno debe exigir a la Unión Europea la inclusión explícita de Ceuta y Melilla bajo la cobertura de la OTAN y la protección militar comunitaria. La soberanía nacional no se negocia ni se subasta a cambio de pactos de pasillo volátiles.

Bruselas debe comprender que permitir el avance del irredentismo marroquí compromete la seguridad colectiva de todo el continente. Exigimos una política exterior firme que responda a cada provocación con sanciones comerciales y congelación de fondos europeos. La paz diplomática no se compra con la entrega paulatina de nuestra dignidad territorial.

¿Hasta cuándo toleraremos que el Gobierno de España y la Unión Europea cedan ante el chantaje expansionista de Marruecos?


📢 ¡Únete a nuestra comunidad! Recibe la actualidad desde Jerez directamente en tu móvil y participa con tus reacciones:
👉 [Canal de WhatsApp] | [Canal de Telegram]

¿Te ha gustado este artículo? Ayúdanos a seguir creciendo compartiendo esta noticia con tus contactos. Tu apoyo es nuestra mejor recompensa. 🤝