La Operación Goscan destapa una red de amputaciones ilegales en perros y falsedad documental en España.
Un ejemplar afectado por las intervenciones estéticas clandestinas investigadas por la Guardia Civil. Foto: Guardia Civil
La Guardia Civil asesta un golpe definitivo a una trama clandestina con ramificaciones internacionales que lucraba a costa del sufrimiento animal. La Operación Goscan pone al descubierto cómo un entramado organizado realizaba amputaciones ilegales en perros para venderlos al mejor postor. Descubre a continuación los detalles de esta intervención policial que ha terminado con 20 personas implicadas ante la justicia.
Un mastín en Cáceres activa todas las alarmas policiales
Todo comenzó cuando un mastín italiano ingresó en un hospital veterinario de Cáceres por una patología médica. Los veterinarios detectaron inmediatamente lesiones recientes provocadas por estas mutilaciones estéticas.
El propietario presentó una certificación alegando que la intervención se realizó en Rusia. Sin embargo, las gestiones de los investigadores con las autoridades rusas confirmaron la falsedad del documento, elaborado para encubrir amputaciones ilegales y burlar la ley española.
Un criadero en Alicante como centro de operaciones

Las pesquisas condujeron directamente a un criadero en Alicante. La investigación destapó una red liderada por la propietaria del centro, su pareja y una amiga común.
La organización acordaba los cortes de orejas y rabo según el gusto del comprador y comercializaba los ejemplares tanto en España como en México. La Guardia Civil procedió a las primeras detenciones tras comprobar el alcance del entramado.
Tutoriales en vídeo para curar heridas clandestinas
La red no solo vendía los animales. Los responsables enviaban a los compradores vídeos explicativos para curar las heridas derivadas de las intervenciones clandestinas.
Tanto vendedores como compradores conocían perfectamente que incurrían en delitos por amputaciones ilegales. Nueve compradores terminaron detenidos tras adquirir ejemplares sanos y someterlos voluntariamente a estas prácticas.
Un veterinario colegiado implicado en el fraude
La operación policial destapó la colaboración de un veterinario colegiado. Este profesional entregaba a la líder de la trama pasaportes oficiales en blanco, previamente firmados y sellados.
La dueña del criadero rellenaba la documentación e implantaba microchips sin titulación ni habilitación profesional. Las diligencias policiales ya están en manos del juzgado de Novelda (Alicante).
¿Crees que las penas actuales por mutilaciones estéticas y falsedad documental son suficientes para frenar el maltrato animal?
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