La jueza del Tribunal de Instancia de Catarroja ha elevado formalmente a 234 el número oficial de víctimas mortales de la DANA en Valencia. La resolución judicial emitida este viernes reconoce finalmente como fallecido a causa de la riada a un vecino de Paiporta que perdió la vida tras contraer una infección en agua contaminada, un caso que ya genera un intenso seguimiento dentro de la sección de tribunales.

¿Por qué tarda la justicia en reconocer la verdadera cifra de víctimas mortales de la DANA en Valencia?

La cifra de fallecidos sigue aumentando mientras la indignación social crece en cada rincón del país. Las familias afectadas libran una batalla constante para demostrar lo evidente ante los tribunales de justicia.

El juzgado de Catarroja ha tenido que rectificar las valoraciones previas para incluir a un anciano de 73 años. Este hombre sufrió un auténtico calvario tras la riada que arrasó su hogar en Paiporta.

El agua infectada alcanzó 1,70 metros de altura dentro de la vivienda familiar. La inundación sepultó sus pertenencias y convirtió su hogar en una trampa insalubre llena de lodo.

El anciano sufrió cortes en los pies durante la desesperada evacuación de su domicilio. Esas heridas corporales se convirtieron en la puerta de entrada para las bacterias que acabaron con su vida.

La infección mortal en Paiporta evidencia la desprotección tras el desastre

El informe forense dudaba inicialmente sobre la relación directa entre el lodo tóxico y el fallecimiento posterior. Sin embargo, los testimonios de sus hijos aportaron la claridad definitiva que la magistrada necesitaba.

Los familiares relataron con dolor cómo los pies del anciano se hincharon hasta adquirir una tonalidad violácea. El hombre sufrió fiebres altas, vómitos y diarreas continuadas antes de ingresar el 18 de noviembre en el hospital, un trágico desenlace marcado por el dolor que también se sigue al minuto en la cobertura de sucesos.

La bacteria E Faecalis devoró la salud del anciano tras penetrar por las heridas del pie. La víctima falleció en el Hospital General de Valencia el 26 de noviembre, semanas después de la riada.

Este reconocimiento judicial llega tarde para una familia destrozada que exigía respuestas inmediatas. La sociedad exige responsabilidades políticas y judiciales sin más dilaciones ante tanto dolor acumulado.

¿Consideras que las instituciones están actuando con la rapidez necesaria para hacer justicia a los afectados?

[Foto: IA para Gemini / jerezsinfronteras.es]