La llegada de la temporada oficial de Zambombas de Jerez ha desatado un fenómeno de ocupación turística sin precedentes en la ciudad.
Jerez de la Frontera vive una noche dividida. La histórica Plaza de la Asunción es escenario de una polémica fiesta de Nochevieja. Mientras unos celebran, otros denuncian el ruido, la suciedad y el daño al patrimonio de esta joya arquitectónica.
