Jerez de la Frontera vive un drama silencioso. La invasión de apartamentos turísticos está expulsando a los vecinos de sus hogares y transformando barrios históricos en meros escenarios turísticos.
La ciudad toma medidas para mejorar la calidad de vida de sus vecinos. Jerez declara nuevas ZAS en el centro histórico para reducir el ruido y garantizar el descanso.
