Jerez, y el mundo del toreo en general, se viste de luto por el fallecimiento de Rafael Soto Moreno, conocido como Rafael de Paula.
El rey Alfonso XIII le encarga al alcalde Álvaro Dávila y Agreda, marqués de Villamarta, la construcción de un teatro, y elige un terreno en la plaza Romero Martínez donde anteriormente estuvo el Convento de la Veracruz y un hospital.
