Análisis histórico de la Epifanía y la carta de los Reyes Magos en Jerez, bajo la dirección técnica y académica de Fabián Pérez Pacheco (Ars Nova).

La celebración de la Adoración de los Reyes Magos al Niño Jesús, conocida litúrgicamente como Epifanía, constituye uno de los momentos más profundos de la tradición cristiana occidental. Este término, que etimológicamente significa «manifestación», representa el instante sagrado en el que la divinidad de Jesús se revela a toda la humanidad a través de unos sabios llegados de Oriente. En nuestra tierra, esta festividad trasciende lo meramente religioso para convertirse en un fenómeno cultural de primer orden. Como bien señala el historiador y restaurador jerezano Fabián Pérez Pacheco, se trata de una cita donde el tiempo parece detenerse para inundar las calles de Jerez de una ilusión que sobrevive al paso de los siglos.

El relato bíblico frente a la rica tradición de los apócrifos

Aunque la escena de la Adoración es descrita con sobriedad en el Evangelio de San Mateo, muchos detalles que hoy damos por sentados provienen de textos antiguos no canónicos. San Mateo menciona a unos magos que, guiados por una estrella, llegaron a una casa para ofrecer oro, incienso y mirra, pero no especifica sus nombres ni su número exacto. Fue la tradición posterior la que, basándose en relatos literarios y autos sacramentales de la Edad Media, fijó la cifra en tres para que coincidiera con los presentes ofrecidos. Gracias a esta construcción narrativa, la piedad popular pudo imaginar una historia mucho más detallada y visual.

Desde su experiencia en la investigación histórica, Fabián Pérez Pacheco destaca que los textos apócrifos, como el Liber Infantia Salvatoris, aportan descripciones físicas que la Biblia omite por completo. En estos escritos, San José describe a los visitantes como forasteros con vestimentas oscuras y amplias, tocados con birretes, que discutían constantemente entre ellos mientras observaban el firmamento. Esta visión más humana y detallada permitió que el arte sacro desarrollara una iconografía rica, donde los Reyes aparecen con ropajes suntuosos, transformando una visita humilde en un evento de gran magnificencia real.

Pintura al óleo de la Adoración de los Magos de Francisco de Zurbarán de 1639 para la Cartuja de la Defensión de Jerez de la Frontera.
(1) Adoración de los Magos. Francisco de Zurbarán, 1639. Museo de Pintura y Escultura de Grenoble, Francia

Simbología y evolución iconográfica según los expertos

La figura de los Tres Magos ha sido interpretada históricamente como la representación de las tres razas humanas conocidas en la antigüedad. Melchor, Gaspar y Baltasar simbolizan la adoración de todo el orbe ante el recién nacido, uniendo a pueblos de diferentes latitudes bajo una misma fe. No obstante, teólogos e historiadores del arte también han querido ver en ellos las tres edades del hombre: la juventud, la madurez y la senectud. Esta diversidad se refleja hoy en nuestras cabalgatas, donde la variedad de colores y ropajes evoca aquel exotismo oriental que tanto fascinó a los artistas del periodo Barroco.

Un cambio fundamental en la representación de esta escena, analizado a menudo en las restauraciones de piezas sacras, ocurrió tras el Concilio de Trento en el siglo XVI. Anteriormente, San José era retratado como un anciano secundario, pero a partir de entonces comenzó a mostrarse como un hombre joven, sereno y protector. Su figura ganó fuerza como modelo de obediencia a los designios divinos, portando a menudo un báculo florido que recordaba su elección milagrosa para desposar a María. Este equilibrio entre la maternidad de la Virgen y la fortaleza de José creó un marco perfecto para recibir a los Magos.

La huella del belenismo en Jerez: Tradición y estética

La estética que hoy asociamos a los Reyes Magos bebe directamente de la exhuberancia del Barroco y del Romanticismo de los siglos XVIII y XIX. Los pajes, los camellos y las joyas infinitas se popularizaron gracias a los belenes napolitanos que llegaron a España. En Jerez de la Frontera, esta herencia ha cristalizado en una tradición belenista de prestigio internacional, donde artesanos locales recrean el misterio con un sello propio. Aquí, el Niño no nace necesariamente en una Palestina lejana, sino en entornos que evocan la arquitectura rural andaluza, buscando la poesía y el encanto mágico de la ruina y lo popular, forzando una atemporalidad sincrética inspirada en el pasado.

Diorama detallado del Belén en el Museo del Belén de Jerez que muestra la Adoración de los Reyes Magos entre ruinas clásicas y arquitectura popular.
(2) Belén (vista parcial). Museo del Belén, Jerez de la Frontera. Sala principal

El Museo del Belén de Jerez es el guardián de esta memoria viva. Al pasear por sus salas, el visitante descubre escenas donde la chanza de la chiquillería y el ritmo de las zambombas acompañan a la Sagrada Familia. Es una forma de sentir el nacimiento de Jesús como algo cercano y actual. Para especialistas como Pérez Pacheco, la belleza de estas representaciones reside en su capacidad para adaptar una historia universal a la idiosincrasia de nuestro propio territorio, fusionando lo sagrado con el costumbrismo más auténtico.

Vista general de la sala principal del Museo del Belén en Jerez de la Frontera con representaciones artísticas del nacimiento de Jesús.
(3) Belén en el Museo del Belén, Jerez de la Frontera. Sala principal

El misterio del Libro de Set y la carta de los deseos

Una de las leyendas más fascinantes analizadas por la historiografía es la mencionada en el Evangelio Armenio de la Infancia sobre la «Carta de Set». Según este relato, los Reyes Magos eran custodios de un documento escrito por el mismo Dios y entregado originalmente a Set, hijo de Adán. Al llegar a Belén, el rey Melkhon entregó este testimonio al Niño Jesús, reconociéndolo como el autor original de aquellas palabras misteriosas.

Hoy en día, esa «carta de testimonios» se ha transformado en la carta de deseos que millones de personas redactan cada año. Lo que comenzó como un libro místico que conectaba a la humanidad con su creador, ha derivado en una costumbre entrañable donde depositamos nuestras esperanzas. Entregamos nuestras peticiones a los monarcas de Oriente esperando que, por un arte de magia divina, nuestros sueños puedan ser satisfechos.

Legado artístico: La mirada del restaurador

La riqueza de este tema ha dejado una huella imborrable en el patrimonio artístico de Jerez. Resulta fundamental recordar, bajo la mirada analítica de Fabián Pérez Pacheco, que la «Adoración de los Magos» de Zurbarán (1639) formaba parte del Retablo Mayor de la Cartuja de la Defensión. Aunque esta obra maestra terminó en Francia tras diversas vicisitudes históricas, su origen jerezano nos recuerda la importancia de valorar y proteger nuestro legado artístico local.

En la actualidad, el Museo del Belén de Jerez continúa esa labor de divulgación. Visitar este espacio es sumergirse en un mundo de detalles donde cada figura cuenta una historia de devoción y maestría artesanal. La tradición sigue muy viva porque hemos sabido readaptarla. Al final, la Epifanía no es solo un hecho histórico, sino un recordatorio constante de que la luz y la esperanza siempre encuentran el camino para manifestarse ante nosotros.

Sobre el experto colaborador:

Fabián Pérez Pacheco, historiador y restaurador en Ars Nova Restauraciones, atesora una amplia experiencia en la preservación de grandes conjuntos monumentales a lo largo del territorio español. Especializado en devolver el esplendor al patrimonio sacro y civil, su visión experta es una pieza clave en la conservación de la memoria artística y la lectura iconográfica de nuestro legado histórico, garantizando que el arte del pasado perdure con rigor para las generaciones futuras.

Referencias fotos:

  • (1) Adoración de los Magos (Francisco de Zurbarán, 1639): Museo de Pintura y Escultura de Grenoble, Francia. Formaba parte del retablo Mayor de la iglesia de la Cartuja de la Defensión de Jerez de la Frontera. Zurbarán realizó este cuadro junto a otras escenas de la Vida de Jesús y la Batalla del Sotillo en un retablo ensamblado por el gaditano Saavedra y el conjunto escultórico realizado el escultor flamenco José de Arce. Tras el desmembramiento del conjunto por las guerras napoleónicas y la desamortización de Mendizábal, la obra acabó en manos del rey Luis Felipe de Francia.

  • (2) y (3) Belén (vista parcial): Museo del Belén, Jerez de la Frontera. Sala principal. El conjunto expone modelos que recrean las formas tradicionales de los belenes andaluces, napolitanos y venecianos, junto con escenas del costumbrismo del Jerez antiguo y tradiciones como cabalgatas y zambombas. Una tradición viva y readaptada desde un sustrato común: recrear el nacimiento del Niño cada año.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Qué significa realmente la palabra Epifanía?

Proviene del griego y significa «manifestación» o «revelación». En el contexto cristiano, se refiere al momento en que Jesús se da a conocer al mundo a través de los Reyes Magos.

¿Existió realmente una «Carta de los Reyes Magos» en la antigüedad?

Según el Evangelio Armenio de la Infancia (un texto apócrifo), los Reyes custodiaban la «Carta de Set», un documento sagrado que entregaron al Niño Jesús en Belén.

¿Por qué se dice que los Reyes Magos eran tres?

La Biblia no especifica el número. La tradición fijó que eran tres basándose en los tres dones ofrecidos: oro, incienso y mirra, representando también las tres edades del hombre y las tres razas conocidas.

¿Dónde se puede ver la tradición de los Reyes Magos en Jerez?

Jerez cuenta con una riquísima tradición belenista que se puede admirar en el Museo del Belén, además de su emblemática Cabalgata y las representaciones artísticas de autores como Zurbarán.


📢 ¡Únete a nuestra comunidad! Recibe la actualidad de Jerez directamente en tu móvil y participa con tus reacciones:
👉 [Canal de WhatsApp] | [Canal de Telegram]

¿Te ha gustado este artículo? Ayúdanos a seguir creciendo compartiendo esta noticia con tus contactos. Tu apoyo es nuestra mejor recompensa. 🤝