Descubre el origen del Ratoncito Pérez en Jerez y cómo Luis Coloma creó este mito para el Rey Alfonso XIII.

La joya literaria que Jerez regaló al mundo: Cómo Luis Coloma convirtió un diente caído en una lección de Estado

Portada histórica del libro Ratón Pérez del autor jerezano Luis Coloma publicado en Madrid en el año 1911.
Edición histórica del cuento «Ratón Pérez» publicada en 1911, donde se consolida la imagen del personaje creado por el jerezano Luis Coloma.

La infancia es un territorio lleno de magia, pero también de pequeñas crisis. Perder un diente de leche supone, para muchos niños, el primer contacto con la vulnerabilidad física y el miedo a lo desconocido. Ese vacío en la encía no es solo estético; es una pérdida de control sobre el propio cuerpo que genera ansiedad y desconcierto.

Sin embargo, en el mundo hispanohablante, ese trauma tiene un bálsamo universal. Un pequeño roedor de levita y sombrero de paja llega en mitad de la noche para transformar el dolor en una moneda. Pero, ¿quién inventó esta cura emocional? La respuesta no está en un manual de psicología moderno, sino en la pluma de un jerezano ilustre.

El origen del Ratoncito Pérez y Luis Coloma están unidos por un hilo invisible de genialidad. No hablamos de una simple leyenda popular que se perdió en el tiempo. Hablamos de un encargo real, de una estrategia pedagógica y de un autor que supo leer el alma de un futuro monarca con una precisión analítica asombrosa.

La angustia de un Rey niño y el encargo de la Reina

Imaginen la escena en el Palacio Real de Madrid a finales del siglo XIX. El pequeño Alfonso XIII, a quien llamaban cariñosamente «Buby», sufre la caída de su primer diente. La Reina María Cristina, preocupada por el nerviosismo de su hijo, no busca un médico, sino un relato. Necesita convertir ese proceso biológico en una lección de vida que el niño no olvide jamás.

Para ello, recurre a Luis Coloma. El escritor, nacido en Jerez de la Frontera el 9 de enero de 1851, ya gozaba de un prestigio inmenso en la corte. Coloma no era un autor cualquiera; era jesuita y poseía una mirada analítica sobre la sociedad de su tiempo. La Reina sabía que él no se limitaría a escribir una fábula vacía o un cuento de hadas convencional.

Coloma aceptó el reto en 1894 con la diligencia de quien sabe que está moldeando el carácter de un soberano. El resultado fue un cuento que trascendería los muros de palacio para instalarse en cada hogar de España y América Latina. Lo que nació como un consuelo privado, terminó siendo la mayor exportación cultural de la fantasía jerezana.

El caballero Pérez: Un héroe con sombrero de paja y cartera roja

En el texto original, Coloma no escatima en detalles para dotar de autoridad a su personaje. El Sr. Pérez no era un ratón descuidado. El autor lo describe con una elegancia casi humana: calzaba alpargatas de soga y llevaba una cartera roja para las monedas. Su imagen se completaba con un sombrero de paja y una mochila de seda para transportar los dientes recolectados.

Vista de época de la calle Arenal de Madrid con el rótulo de la pastelería Prast donde Luis Coloma situó el cuento del Ratoncito Pérez.
Aspecto de la calle Arenal a principios del siglo XX; en este entorno real, Coloma situó las aventuras nocturnas de «Buby» y el Sr. Pérez.

Vivía en la calle del Arenal, número 8, en el sótano de la famosa pastelería Prast de Madrid. Su hogar era, curiosamente, una caja de galletas Huntley, las favoritas del pequeño Alfonso XIII. Este detalle conectaba directamente la fantasía con la realidad cotidiana del príncipe, eliminando cualquier barrera de incredulidad.

Desde allí, Pérez recorría la ciudad a través de las tuberías. Coloma utilizaba la infraestructura urbana para dar verosimilitud a la magia. El ratón cargaba con su saco y, con una agilidad prodigiosa, burlaba la vigilancia de los gatos domésticos. Pero bajo esta premisa infantil, Coloma escondía algo mucho más profundo y, a ratos, crudamente necesario.

Crudeza social: El diente que destapa la miseria financiera

Aquí es donde el origen del Ratoncito Pérez y Luis Coloma adquiere su verdadera dimensión analítica. Muchos manuales modernos omiten el componente social del cuento original. Coloma era un hombre comprometido y no quería que el futuro Rey viviera en una burbuja de cristal, ajeno al sufrimiento financiero y la escasez de sus súbditos.

En el clímax del relato, Pérez lleva a Buby —transformado también en ratón— a visitar los suburbios. Durante el trayecto, deben enfrentar peligros reales, como el temible gato «Gaiferos», que representa los obstáculos ciegos de la vida. Pero el verdadero impacto llega al entrar en la casa de Gilito, un niño que vive en una buhardilla miserable.

Esta es la cruda realidad que Coloma pone sobre la mesa. El Rey niño ve cómo Gilito duerme sobre un montón de trapos, pasando un hambre que «Buby» no puede ni imaginar. Coloma no suaviza el golpe. Enfrenta al monarca con la desigualdad de su país: el diente de Gilito se cambia por una moneda para que su madre pueda comprar pan, no por un juguete superfluo.

La técnica pedagógica de Luis Coloma detrás del mito

Coloma no quería simplemente entretener al pequeño Alfonso. Quería educar a través de la empatía práctica y directa. Su técnica era brillante: usaba la fantasía como un caballo de Troya para introducir valores morales. El Ratoncito Pérez no solo regalaba dinero; regalaba conciencia social a quien tenía el poder futuro de cambiar las estructuras de su nación.

Este enfoque analítico separa a Pérez de otras figuras como el Hada de los Dientes anglosajona. Mientras que el hada es un ser etéreo, el ratón de Coloma es un trabajador. Es un vecino de Madrid que conoce los rincones oscuros y que enseña al Rey que «todos los hombres son hermanos, aunque vivan en palacios o en chozas».

El éxito del cuento fue tan rotundo que la primera edición se agotó rápidamente. La sociedad española adoptó al personaje como propio, integrándolo en su ADN cultural. La figura de Luis Coloma, con su formación jerezana y su agudeza jesuita, logró lo que pocos autores consiguen: crear un mito moderno que se siente eterno.

El legado de un jerezano que conquistó la infancia universal

Hoy, el Ratoncito Pérez es una industria global. Ha inspirado películas, museos y miles de cuentos derivados que, desgraciadamente, han simplificado su mensaje original. Pero si rascamos la superficie comercial, encontramos la esencia de un jerezano que supo entender la psicología infantil y la responsabilidad política del gobernante.

Luis Coloma falleció en 1915, pero su creación sigue más viva que nunca en cada almohada. Cada vez que un padre coloca una moneda bajo la cabeza de su hijo, está repitiendo el gesto que la Reina y Coloma diseñaron. Es un legado de consuelo, pero también un recordatorio de nuestra humanidad compartida y nuestras obligaciones hacia los demás. Luis Coloma sigue vivo en Jerez a través del emblemático IES Padre Luis Coloma, institución clave en la historia docente de la ciudad.

Para Jerez de la Frontera, Coloma representa la capacidad de la ciudad para influir en la cultura universal desde la sensibilidad literaria. No solo somos tierra de vino; somos la cuna del personaje que custodia los tesoros de nuestra niñez. El Ratoncito Pérez es el mejor embajador de la inteligencia y el corazón de Jerez.


Cuidar la sonrisa: El legado de salud tras la fantasía

Más allá del relato literario, el origen del Ratoncito Pérez y Luis Coloma nos recuerda la importancia de la salud bucodental desde la infancia. La caída de los dientes de leche es el momento idóneo para que los padres inicien una rutina de odontología preventiva y visitas regulares al dentista pediátrico, asegurando que los dientes definitivos crezcan sanos y fuertes. Al final, el mejor regalo que el Sr. Pérez puede dejar es el hábito de una higiene dental rigurosa.


Preguntas Frecuentes sobre el Origen del Ratoncito Pérez

¿Quién fue el verdadero creador del Ratoncito Pérez? El creador de la identidad moderna y el relato definitivo del Ratoncito Pérez fue el jerezano Luis Coloma. Aunque existían referencias previas a ratones que recogían dientes en la tradición oral europea, fue este escritor y jesuita quien, en 1894, le dio nombre, personalidad y una historia estructurada por encargo de la Casa Real española.

¿Para qué rey se escribió el cuento del Ratoncito Pérez? El cuento fue un regalo pedagógico para el Rey Alfonso XIII cuando era un niño de ocho años. En el palacio lo llamaban cariñosamente «Buby», y el relato de Coloma sirvió para calmar el temor del pequeño monarca ante la caída de su primer diente de leche, convirtiendo un proceso natural en una lección de responsabilidad social.

¿Dónde vivía el Ratoncito Pérez según la historia original? Según la descripción de Luis Coloma, el Sr. Pérez vivía en Madrid, concretamente en la calle del Arenal, número 8. Su hogar estaba situado en el sótano de la famosa pastelería Prast, dentro de una caja de galletas de la marca Huntley, que casualmente eran las favoritas del joven Rey Alfonso XIII.

¿Qué apariencia tiene el Ratoncito Pérez de Luis Coloma? Lejos de la imagen de un ratón común, Coloma lo describió como un auténtico caballero. El personaje original vestía una elegante levita negra, calzaba alpargatas de soga para no hacer ruido y llevaba un sombrero de paja. Además, siempre cargaba con una cartera roja para las monedas y una mochila de seda para guardar los dientes de los niños.

¿Cuál es la moraleja del cuento original? El relato original de Luis Coloma tiene una fuerte carga de conciencia social. A través de una expedición nocturna a los barrios más pobres, el Ratoncito Pérez enseña al Rey niño que todos los hombres son hermanos y que, mientras él vive en la abundancia de un palacio, otros niños sufren carencias extremas, fomentando así la empatía y la caridad desde la infancia.

Relieve de bronce con la figura del Ratoncito Pérez y texto histórico sobre Luis Coloma y el origen del cuento en Madrid.
Placa conmemorativa en la calle Arenal de Madrid, que oficializa el sótano de la pastelería Prast como el hogar del roedor más famoso de la literatura española.

¿Sabías que…? Curiosidades históricas del manuscrito de Coloma

  • El manuscrito de seda verde: El ejemplar original que Luis Coloma entregó a la Reina en 1894 estaba encuadernado lujosamente en seda verde con letras de oro. Fue hallado años después en la Real Biblioteca de Palacio.

  • Un regalo de aniversario: Publicamos este análisis hoy, 9 de enero, coincidiendo exactamente con el aniversario del nacimiento de Luis Coloma en Jerez (1851).

  • Único en su especie: El Ratoncito Pérez es el único personaje ficticio que cuenta con una placa conmemorativa oficial del Ayuntamiento de Madrid en el lugar exacto donde Coloma situó su vivienda.

Si estás en la ciudad celebrando el aniversario del autor, no te pierdas nuestra guía sobre qué hacer este 9 de enero en Jerez, con planes de ocio e historia.

Nota editorial: La recreación visual del Ratoncito Pérez que encabeza este reportaje ha sido diseñada por IA (Gemini) para jerezsinfronteras.es, basándose fielmente en la vestimenta y atributos descritos por el autor jerezano en su relato de 1894.


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