
La Policía Nacional desmantela una banda de narcotraficantes en Algeciras, en la barriada de «El Rinconcillo». Tres detenidos, incautación de droga, armas y útiles para el narcotráfico.
Operación en la barriada de «El Rinconcillo»
La tranquilidad de la barriada de «El Rinconcillo» en Algeciras se vio alterada, aunque esta vez para bien, por una importante operación de la Policía Nacional. En una acción que comenzó a gestarse en enero del pasado año, los agentes lograron desmantelar un grupo criminal organizado que se dedicaba al negocio ilícito de la venta y distribución de drogas. Cocaína y hachís eran las sustancias con las que este grupo operaba, sembrando preocupación entre los vecinos de esta zona residencial, especialmente por su cercanía a colegios y guarderías.
Las alarmas saltaron a principios de 2024, cuando la Policía Nacional tuvo conocimiento de la posible existencia de un punto de venta de droga en «El Rinconcillo». Las primeras investigaciones confirmaron las sospechas: un flujo constante de personas acudía a la zona para adquirir sustancias estupefacientes. Este movimiento incesante generó un ambiente de inseguridad y malestar entre los residentes, quienes veían con preocupación cómo la actividad delictiva se instalaba en su barrio.
Las diligencias policiales avanzaron, confirmando la existencia del punto de venta. No fueron pocas las incautaciones de droga y las propuestas de sanción que se llevaron a cabo durante las primeras fases de la investigación. Los agentes lograron identificar al principal responsable de este punto negro: un individuo que, sin ningún tipo de pudor, realizaba las ventas directamente desde la puerta de su casa. Compradores a pie, en coche, a cualquier hora del día… la actividad era frenética y a plena vista.
Pero la investigación no se detuvo en el vendedor a pie de calle. La Policía Nacional logró identificar al proveedor principal, la pieza clave que suministraba cocaína y hachís al vendedor investigado. Este proveedor aseguraba un flujo constante de droga, alimentando el mercado local y a los consumidores habituales. La organización criminal demostró ser eficiente, con un distribuidor que abastecía varios puntos de venta en la ciudad, evidenciando una estructura más amplia y compleja de lo que inicialmente se pensaba.
Sofisticadas medidas de seguridad
La labor de los agentes no fue sencilla. Los investigados habían implementado sofisticadas medidas de seguridad para intentar eludir la acción policial. Utilizaban vehículos con compartimentos ocultos, dobles fondos donde transportar la droga de manera discreta. Además, almacenaban las sustancias en cajas fuertes, escondidas en oquedades de los techos de sus domicilios. Un intento por dificultar al máximo cualquier registro policial y asegurar la continuidad de su negocio ilícito.
Sin embargo, la experiencia y la perseverancia de la Policía Nacional lograron superar estas barreras. Tras meses de investigación y seguimiento, se llevó a cabo la fase final de la operación. Dos entradas y registros simultáneos en los domicilios de los principales investigados permitieron desmantelar por completo la estructura criminal.
El resultado de los registros fue contundente: 345 gramos de cocaína, numerosas dosis ya preparadas para su venta al menudeo, 180 gramos de hachís y un elemento que elevaba la peligrosidad del grupo, un arma prohibida. Además, se incautaron diversos útiles para la manipulación de la droga: básculas de precisión, elementos de corte, envoltorios… todo lo necesario para la preparación y distribución de las sustancias.
La operación culminó con la detención de tres personas, quienes ahora deberán responder ante la justicia por presuntos delitos contra la salud pública y tenencia ilícita de armas. Con esta importante intervención, la Policía Nacional asesta un duro golpe al narcotráfico en Algeciras, desarticulando un grupo criminal que operaba en la ciudad y devolviendo la tranquilidad a la barriada de «El Rinconcillo». Se espera que esta acción policial sirva como disuasión para evitar la proliferación de este tipo de actividades delictivas en zonas residenciales, protegiendo así a los vecinos y garantizando un entorno más seguro para todos.