Análisis de la documentación de la planificación del golpe manuscrita de 1980. Un plan secreto que estremece a Jerez y revela la trama desclasificada del 23-F.
El rastro de la traición: La documentación de la planificación del golpe manuscrita de 1980 que desvelamos hoy
Imaginen por un segundo que el silencio de una madrugada en Jerez se rompe con el sonido metálico de los tanques recorriendo la calle Larga. No es una distopía, sino el plan meticuloso que casi aniquila nuestra democracia antes de que terminara de florecer. En las próximas líneas, desgranaremos los secretos de la documentación de la planificación del golpe manuscrita de 1980, un archivo que revela cómo se gestó la sombra sobre España.
El mapa del caos diseñado a mano

El documento que hoy analizamos es una radiografía del horror administrativo. No son simples notas al azar, sino un esquema jerarquizado de la alta traición. En su primera página, un gráfico en forma de nube detalla las «Operaciones en Marcha» con una frialdad que hiela la sangre.
Se dividían en civiles, militares y mixtas. Los golpistas no dejaban nada a la improvisación; el papel muestra una metodología perversa, clasificando las fuerzas políticas con la precisión de quien disecciona un cuerpo vivo. Desde Jerez, ciudad que siempre ha vibrado con la libertad de sus barrios, ver la caligrafía apresurada que pretendía decidir el destino de millones nos obliga a reflexionar sobre la fragilidad de la democracia.
Operaciones civiles: La manipulación de la ideología
Los conspiradores clasificaron las opciones civiles según su ideología: democristiana, mixta, socialista y liberal. Buscaban una «viabilidad» que, afortunadamente, calificaban en muchos casos como «muy escasa». No buscaban convencer, buscaban utilizar nombres propios como Herrero de Miñón o Martín Villa.
El plan contemplaba incluso un gobierno mixto con el PSOE y AP, buscando una apariencia de legalidad falsa. Querían secuestrar la estructura del Estado para destruirlo desde sus propios cimientos. Es una paradoja macabra que solo buscaba la aquiescencia de la Corona y el pueblo soberano.
La jerarquía militar: Tenientes y Coroneles en conflicto
La documentación se vuelve más oscura al hablar de los estamentos militares. Distinguen claramente entre la operación de los «Tenientes Generales» y la de los «Coroneles», mostrando una fractura incluso entre los traidores.
Los generales buscaban un «pronunciamiento» institucional clásico, esperando una dimisión instantánea de Adolfo Suárez. Por su parte, los coroneles tenían una visión a más largo plazo, evitando desprestigiar a las Fuerzas Armadas (FAS). Este grupo era el más peligroso por su capacidad de organización silenciosa.
Operación Galaxia y el grupo de los «Espontáneos»
El informe alude directamente a la «Operación Galaxia» como un antecedente de los llamados «espontáneos». Estos extremistas creían que un consenso militar unánime era imposible y apostaban por el «golpe de mano» relámpago.
Confiaban en que unidades pequeñas como las COEs o los GEOs desencadenarían una reacción en cadena. El objetivo final era impedir la huida del Rey y los ministros, subordinando la vida del monarca a la aceptación del hecho consumado.
La siniestra «Operación Mixta» de primavera
De todos los planes, la llamada «Operación Mixta» era la que consideraban con una viabilidad «muy alta». Su fecha de ejecución estaba prevista para la primavera de 1981, apenas unos meses después de redactarse estas notas en noviembre de 1980.
Buscaban forzar la dimisión de Suárez mediante presiones de diversas procedencias. Este manuscrito se consolida como una pieza fundamental para comprender los documentos desclasificados relativos al 23-F y toda la verdad que esconden, permitiendo comprobar hoy la magnitud real de aquella red conspiratoria.
El papel de la Corona bajo la lupa golpista
Un punto recurrente de la documentación de la planificación del golpe manuscrita de 1980 es el trato degradante al Rey. Los conspiradores hablaban abiertamente de dejar al «borbón» libre pero absolutamente controlado.
Si el Rey no aceptaba, lo consideraban un «objetivo a batir y anular». No había respeto por la institución, solo un interés pragmático en su capacidad de validar el golpe ante la comunidad internacional. Afirmaban que el monarca seguía un «intento suicida» al querer gobernar con los socialistas.
Consignas para el «día después» del asalto
El documento da instrucciones sobre qué hacer tras el golpe: reactivar el análisis con «camaradas de armas de plena confianza» en cada provincia. Proponían centros de recepción de información encubiertos y el uso de sobrenombres y contraseñas en cabinas telefónicas. Recomendaban incluso «aparentar respeto a la Constitución» mientras no se tuviera el control total del país.
Operación González del Yerro y el factor Cortina
Hacia el final de los manuscritos, aparece la figura del General González del Yerro. Se habla de un golpe inminente entre el 23 de febrero y junio de 1981, demostrando que el 23-F no fue un hecho aislado. Existían dos variantes: un «golpe constitucional» de coalición o un «golpe a la turca», que implicaba la supresión total de partidos y entes autonómicos.
Operación Halcón: El estrangulamiento final de la libertad

La «Operación Halcón» es el detalle más técnico: buscaba el «estrangulamiento de los medios decisorios del Estado». El plan incluía el aislamiento de comunicaciones, la ocupación de medios de comunicación y la detención de personalidades en el Congreso bajo «Comandos de obediencia ciega».
La logística del silencio: Puntos de control
El manuscrito detalla la necesidad de controlar aeropuertos y fronteras. La información debía ser un monopolio de la junta militar. En ciudades como la nuestra, esto habría significado nodos telefónicos custodiados por fusiles, impidiendo que Jerez supiera lo que pasaba en el resto de España. Era un proyecto de ingeniería política y militar diseñado para durar décadas.
El factor sorpresa como arma psicológica
Los autores confiaban en el impacto psicológico y la rapidez de la acción para paralizar la respuesta ciudadana. Creían que el pueblo elegiría la «seguridad del orden militar» frente a la incertidumbre. Por fortuna, subestimaron el deseo de libertad de una sociedad que ya no quería vivir de rodillas.
La sombra de los servicios de inteligencia
Aparecen referencias crípticas a contactos dentro del CESID. El documento sugiere que algunos analistas miraban hacia otro lado. ¿Quiénes eran los «enlaces civiles» que filtraban la agenda del Presidente o del Rey? La red de informantes llegaba a secretarias y subalternos en ministerios clave.
El desprecio por el modelo autonómico
Un punto central es el odio hacia el Estado de las Autonomías. Veían en la descentralización la destrucción de la unidad nacional. El plan preveía la suspensión inmediata de los procesos estatutarios, lo que habría supuesto el fin de los sueños de autogobierno para Andalucía. Para nosotros, habría sido volver al olvido administrativo.
Una reflexión necesaria desde nuestra tierra
Aunque Jerez no fue el epicentro de los tanques, el eco de aquel miedo llegó a cada bodega y rincón de nuestra tierra. Al analizar esta documentación con una presunta planificación del golpe, manuscrita (1980), se hace más evidente que nunca la necesidad de valorar nuestra propia voz y libertades.
La democracia es un jardín que debemos proteger. Estos folios nos recuerdan que hubo manos que intentaron tachar nuestro derecho a elegir. Hoy, miramos esos folios amarillentos con la determinación de quien conoce su historia: la transparencia es la mejor herramienta para que los fantasmas no vuelvan a caminar entre nosotros.
Preguntas Frecuentes (FAQ) – Planificación del 23-F
¿Qué es la documentación de la planificación del golpe manuscrita de 1980? Se trata de un conjunto de folios manuscritos desclasificados que detallan estrategias y cronogramas para perpetrar un golpe de Estado en España, redactados meses antes del 23 de febrero de 1981.
¿El golpe del 23-F fue el único planificado en esa época? No. La documentación revela que existían múltiples planes solapados, como la «Operación Mixta» o el «Golpe de los Coroneles», demostrando una conspiración constante durante 1980.
¿Qué papel jugaba el Rey en estos documentos manuscritos? Los conspiradores consideraban al monarca un elemento a controlar o «anular» si no aceptaba las condiciones de la junta militar, mostrando un profundo desprecio por la Corona.
¿Cuándo se preveía ejecutar el golpe según estos papeles? Los documentos de noviembre de 1980 ya señalaban la primavera de 1981 como el momento idóneo para la ejecución de la trama.
¿Por qué son importantes estos documentos para la memoria histórica? Porque confirman que el asalto al Congreso fue la culminación de una planificación técnica y política meticulosa diseñada para destruir el sistema autonómico.
Tras conocer los detalles tan precisos de este plan para acabar con las libertades, ¿cree usted que nuestra democracia actual es lo suficientemente fuerte para resistir una conspiración tan organizada como la que muestran estos documentos?
Nota editorial: Las imágenes fotorrealistas que ilustran este reportaje han sido generadas mediante inteligencia artificial por Gemini (Google), basándose en la atmósfera histórica descrita en la documentación de la planificación del golpe manuscrita de 1980.
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