La ausencia de incidencias graves según la Policía Local de Jerez contrasta con las sanciones por incivismo. Análisis crítico del balance.

Un examen a la afirmación: Ausencia de incidencias graves según la Policía Local de Jerez

El Ayuntamiento de Jerez de la Frontera, a través de una nota de prensa, ha presentado un balance de seguridad sobre el pasado fin de semana de Zambombas. La noticia principal, celebrada por la institución, es la ausencia de incidencias graves según el informe de la Policía Local de Jerez.

Si bien la falta de altercados mayores es positiva, una lectura atenta del comunicado municipal sugiere que la administración ha optado por enfocarse en la gestión de lo superficial (las multas), posiblemente desviando la atención de problemas de fondo relacionados con la planificación y la infraestructura.

El foco desproporcionado en la sanción menor

El comunicado otorga un protagonismo excesivo a la labor de multar, presentándola casi como un éxito operativo. Sin embargo, los números concretos sugieren una acción más simbólica que estratégica:

  • 10 sanciones en total: Se multó a 3 personas por ‘botellón’ en la Plaza del Mercado y a 7 por miccionar en la vía pública (multas de 100 euros).

Estos diez boletines de sanción, en un fin de semana de «gran afluencia» por las Zambombas, no demuestran una vigilancia exhaustiva, sino una recaudación fácil. La pregunta clave es si estas multas atacan la raíz del problema o si solo gestionan los síntomas.

Nota crítica: El ‘botellón’ y las micciones son síntomas directos de una infraestructura de ocio deficiente. El Ayuntamiento presume de limpieza, pero omite abordar la crónica falta de servicios públicos (como aseos portátiles suficientes y accesibles) en las zonas de celebración. Sancionar con 100 euros por miccionar sin garantizar alternativas sanitarias suficientes bordea la desatención institucional.

Gestión de síntomas en lugar de planificación

El mismo enfoque se percibe en otras áreas de vigilancia:

  • Vigilancia de Ordenanzas: Se levantaron cuatro expedientes por carecer de licencia de ocupación en vía pública o por incumplimiento de horario. Si bien necesarias, estas inspecciones apenas arañan la posible irregularidad o economía sumergida que florece en eventos masivos.

  • Actuaciones rutinarias: El control de alcoholemia (con una única denuncia por delito contra la Seguridad Vial) y los cinco «servicios humanitarios» son actuaciones típicas de cualquier operativo de fin de semana. Destacarlos como indicadores de éxito diluye el debate sobre la verdadera planificación urbanística, la dotación de servicios al ciudadano, y la prevención real del incivismo.

Conclusión: Una cortina de humo bien colocada

La comunicación municipal ofrece una visión edulcorada y controlada de los hechos.

La ausencia de incidencias graves se utiliza como la cortina de humo perfecta para:

  1. Evitar debatir la necesidad de invertir en estructuras de apoyo al ocio nocturno y masivo.

  2. Validar una política de seguridad que se conforma con gestionar las infracciones menores a través de la multa, en lugar de eliminarlas mediante una planificación superior.

Al final, el ciudadano percibe que el coste del incivismo en Jerez recae más en el bolsillo del sancionado que en la responsabilidad de la administración de proveer los medios necesarios para la civilidad.

La nota municipal sobre la gestión de las Zambombas

La nota municipal sobre la gestión de las Zambombas

La nota municipal sobre la gestión de las Zambombas

Fotografías © Ayuntamiento de Jerez


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