Biografía de Francisco Pérez de Grandallana. Las fechas clave del gran brigadier jerezano de la Real Armada.


Infografía histórica ilustrada del brigadier jerezano Francisco Pérez de Grandallana. Foto: IA por Gemini para jerezsinfronteras.es.


Francisco Pérez de Grandallana: Fechas Clave

El brigadier de la Real Armada Francisco Pérez de Grandallana (1774 – 1841) protagonizó algunas de las jornadas más decisivas de la historia de España. Su participación en batallas cruciales y la defensa del territorio frente a invasores extranjeros nutren el calendario histórico nacional. Recuperamos su biografía completa desglosada con precisión cronológica para conectar directamente con las agendas culturales y los aniversarios históricos más destacados del panorama naval.

El Despertar de un Joven Guardiamarina en Cádiz

La carrera de este ilustre jerezano comenzó oficialmente en su juventud. Tras pasar su infancia en Jerez de la Frontera, el joven inició su andadura en las fuerzas armadas el 14 de noviembre de 1793, día en el que sentó plaza de guardiamarina en la compañía del departamento de Cádiz bajo el expediente número 2.027.

Embarcado en la fragata Juno, el marino recibió sus primeras lecciones de fuego real durante la campaña del Rosellón —en el contexto de la Guerra de la Convención— contra la República Francesa. Su destreza en la navegación le valió un reconocimiento temprano en el cuerpo de oficiales.

Un dibujo coloreado a pluma sobre papel envejecido muestra a un joven Francisco Pérez de Grandallana (19 años), con un uniforme azul de Guardiamarina de 1793 y tricornio, de pie en el muelle de Cádiz. Su mano descansa sobre un cofre de viaje de latón que dice "F. P. GRANDALLANA, CADIZ, 14 NOV 1793". Al fondo, se ve el arsenal naval y la Fragata Juno.
El comienzo de una larga carrera: El joven jerezano Pérez de Grandallana, con el uniforme de Guardiamarina, en el muelle de Cádiz en 1793. Foto: IA por Gemini para jerezsinfronteras.es.

La Corona española decretó su ascenso al grado de alférez de navío en 1793, tras navegar por las aguas del Mediterráneo y del océano Atlántico. El jerezano se sumó a la escuadra del general Juan de Lángara y participó activamente en la defensa de la plaza realista de Tolón frente a los republicanos franceses.

El Ataque a Cádiz y los Primeros Mandos de Buques

La Resistencia del Arsenal Gaditano

Las flotas británicas fijaron su objetivo militar en las costas andaluzas. Grandallana estuvo presente en el arsenal de Cádiz en 1798 al ser atacado por los británicos, defendiendo las instalaciones logísticas estratégicas.

Por decisión propia permaneció algún tiempo apartado del servicio activo, buscando un respiro en su intensa actividad militar. Su regreso a la primera línea se produjo en el año de 1801 con la entrega del mando del bergantín correo Palomo.

Las Campañas de las Corbetas Mercurio e Indagadora

Su impecable desempeño con la correspondencia marítima aceleró sus promociones. En 1802 recibió el ascenso formal a teniente de fragata.

La Armada le entregó de inmediato el mando de la corbeta Mercurio. Poco tiempo después, los mandos de la institución náutica le confiaron también la capitanía de la corbeta Indagadora para asegurar las rutas navales.

Trafalgar y el Destino Estratégico en Ferrol

Un dibujo coloreado a pluma sobre papel envejecido captura la caótica cubierta del Navío San Justo durante la Batalla de Trafalgar (1805). Un Pérez de Grandallana más maduro y con uniforme de Capitán de Fragata desgastado, reconocible del retrato original, dirige a la tripulación cerca de un cañón humeante de 36 libras. El navío británico Mars es visible a través del humo. Una bandera española andrajosa ondea sobre la cubierta.
El momento cumbre: El Capitán de Fragata Pérez de Grandallana, a bordo del Navío San Justo, dirige a sus hombres bajo el fuego enemigo en Trafalgar, el 21 de octubre de 1805. Foto: IA por Gemini para jerezsinfronteras.es.

La ruptura de la paz internacional obligó a reestructurar los contingentes náuticos. Al declararse la guerra de nuevo contra el Reino Unido en 1804, los mandos asignaron al jerezano al arsenal del Ferrol, integrándolo en la escuadra que lideraba su propio tío, el prestigioso Domingo Pérez de Grandallana.

El momento cumbre de su carrera náutica aconteció el 21 de octubre de 1805 en la célebre Batalla de Trafalgar. Francisco Pérez de Grandallana combatió con un valor extraordinario bajo el fuego enemigo, una acción heroica en la contienda naval que la Corona premió otorgándole el ascenso a capitán de fragata.

La Guerra de la Independencia en el Frente de Sevilla

El Batallón de Voluntarios de Castaños

La invasión napoleónica obligó al marino a trasladar su experiencia al combate en tierra firme. En 1808, al estallar la Guerra de la Independencia, la Junta Superior de Sevilla le encargó la organización urgente de un batallón de voluntarios locales.

Grandallana instruyó con rapidez a la tropa civil y se puso bajo las órdenes directas del general Castaños, participando en varios combates de infantería. En 1809 se le otorgó formalmente el mando del navío San Justo para asegurar las comisiones delegadas por la Armada.

La Caída de Sevilla y el Duro Cautiverio

La presión del ejército francés obligó al capitán a regresar a la capital hispalense. El militar acudió a la llamada de auxilio de Sevilla y, estando en ella al ser atacada por los ejércitos napoleónicos, participó activamente en su defensa.

Las líneas defensivas cedieron ante el avance francés y las tropas invasoras lo hicieron prisionero el 1 de febrero de 1810. El jerezano soportó un cautiverio de dos años bajo la custodia de las fuerzas francesas, y no se consiguió su libertad efectiva hasta agosto de 1812.

Los Años Finales del Brigadier en la Armada

Un dibujo coloreado a pluma sobre papel envejecido representa a un Pérez de Grandallana distinguido y mayor (ca. 1835), reconocible del retrato original pero con cabello blanco. Viste el uniforme de Brigadier relajado y está sentado en su estudio en Jerez. Su mano descansa sobre unas memorias abiertas. Una ventana revela un patio andaluz sereno. El escudo de Jerez está integrado en la arquitectura sobre su cabeza. El estilo de coloreado es suave y contemplativo.
El descanso del guerrero: El Brigadier Pérez de Grandallana, reconocible por sus rasgos a pesar de la edad, retirado en su estudio de Jerez escribiendo sus memorias. Foto: IA por Gemini para jerezsinfronteras.es.

El Mando de los Polémicos Navíos de Rusia

La restauración monárquica trajo nuevos desafíos náuticos para el veterano oficial. En 1817 estuvo al mando de la fragata Diana en comisiones de vigilancia costera.

Al ser ascendido a capitán de navío ese mismo año, recibió la orden de capitanear el navío Fernando VII. Esta embarcación formaba parte de los famosos navíos podridos comprados a Rusia, un lote de barcos con graves taras de flotabilidad que exigieron el máximo esfuerzo técnico de su tripulación. En 1822 tomó el mando del navío Guerrero.

El Ascenso a Brigadier y el Retiro en Jerez

La cúspide de su carrera militar llegó en 1825. La Corona lo amigo a brigadier de la Real Armada, reconociendo sus valiosos servicios al país.

En 1831 el veterano marino se retiró del servicio militar a petición propia para pasar sus últimos años en su tierra natal. Francisco Pérez de Grandallana falleció finalmente el 25 de noviembre de 1841, un dato plenamente registrado en su Hoja de Servicios oficial custodiada en el Archivo General de la Marina Álvaro de Bazán. El militar murió en posesión de gran número de cruces y condecoraciones que atestiguaban su valiosa contribución a la supervivencia del reino.

Fuentes Documentales y Rigor Histórico de la Biografía

Fondos de Archivos Oficiales del Estado

La reconstrucción minuciosa de esta trayectoria depende se sustenta de forma absoluta en el Archivo General de la Marina Álvaro de Bazán. En este centro se custodia su Hoja de Servicios, el diario oficial que acredita sus mandos y su deceso en 1841.

Asimismo, los datos de su juventud proceden directamente del Archivo Museo Naval de San Fernando. Aquí reposa su expediente de ingreso número 2.027 en la Real Compañía de Guardiamarinas del Departamento de Cádiz, fechado en noviembre de 1793.

Historiografía Naval y Actas Administrativas de Época

El paso de Grandallana por el mar y la tierra quedó registrado en obras cumbre como el Catálogo de pruebas de Caballeros Aspirantes a Guardiamarinas de Dalmiro de la Válgoma y el Barón de Finestrat. Del mismo modo, los partes oficiales de la Batalla de Trafalgar detallan su conducta y justifican su ascenso a capitán de fragata ante el Ministerio de Marina.

Finalmente, su labor militar en el frente terrestre contra las tropas napoleónicas consta en las Actas y Decretos de la Junta Superior de Sevilla (1808-1810). Estos valiosos legajos administrativos de la resistencia española detallan la leva de su batallón de voluntarios y el posterior registro de su captura en la capital andaluza.


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