Descubre los colgantes de cornalina de Mesas de Asta, zarcillos exóticos fenicios que revelan el origen de Jerez.

El secreto oriental de Hasta Regia

Los primeros navegantes fenicios cambiaron la historia de Jerez de la Frontera para siempre. Unos pequeños colgantes de cornalina hallados en el yacimiento de Mesas de Asta demuestran que el comercio exótico con Oriente comenzó mucho antes de lo que imaginas. Estos zarcillos importados marcaban el estatus de las élites locales en la antigüedad.

El hallazgo arqueológico en Jerez

El subsuelo de la antigua Hasta Regia custodia el origen de los intercambios comerciales en la comarca. El descubrimiento de este comercio revolucionó la historia local una mañana de invierno. El 16 de febrero de 1942 comenzaron de forma oficial las excavaciones en el yacimiento bajo la dirección de Manuel Esteve Guerrero.

«Uno de ellos hallado en la campaña de excavación efectuada por D. Manuel Esteve Guerrero en 1942 y otro en la prospección intensiva llevada a cabo por personal del Museo Arqueológico de Jerez en 1993.»

Existe un tercer ejemplar sin procedencia exacta en los antiguos fondos del museo que comparte el mismo origen, según detalla el arqueólogo e investigador Mariano Torres Ortiz.

Oro rojo importado de Egipto

La presencia de estas cuentas de collar en la campiña jerezana confirma rutas comerciales de larga distancia. La materia prima utilizada delata un origen muy lejano.

«La materia prima con la que se han fabricado estos objetos, la cornalina, no existe en la Península Ibérica, pero sí es muy abundante en Egipto donde probablemente se fabricaron estos objetos o desde donde se exportó a las ciudades costeras fenicias».

El análisis formal revela formas de cápsula de loto fecundada o de adormidera, con una cronología que se sitúa entre mediados del siglo IX y mediados del VIII a.C.

Conexión con el Mediterráneo

Estas minúsculas cuentas de collar de materiales exóticos se distribuyeron de forma masiva por todo el mercado antiguo.

«Este tipo de cuentas tiene una amplia distribución a lo largo de todo el Mediterráneo, con piezas distribuidas por Israel, Chipre, Grecia, las Islas Eolias (al norte de Sicilia) y la Península Ibérica».

En el entorno cercano a Jerez aparecen piezas idénticas en el fondo de cabaña de Pocito Chico en El Puerto de Santa María y en la Sierra de San Cristóbal, junto al Castillo de Doña Blanca. También destaca un ejemplar en el famoso collar del tesoro de Ébora en Sanlúcar de Barrameda.

Símbolos de poder y estatus

El control de estas mercancías exóticas no estaba al alcance de cualquier habitante de la campiña. La arqueología social demuestra que estos zarcillos antiguos funcionaban como auténticos objetos de prestigio.

«Estos objetos tendrían seguramente un importante papel en definir los roles sociales de estas últimas, ya que serían utilizados por aquellos individuos de elite que controlaban dichos contactos como medio de reflejar y materializar su poder».

La redistribución de estas joyas permitía a los jefes locales consolidar alianzas políticas y exhibir su influencia frente al resto de la comunidad.


¿Te imaginabas que el lujo del antiguo Egipto llegó a Jerez hace casi tres mil años gracias a los fenicios?


📢 ¡Únete a nuestra comunidad! Recibe la actualidad de Jerez directamente en tu móvil y participa con tus reacciones:
👉 [Canal de WhatsApp] | [Canal de Telegram]

¿Te ha gustado este artículo? Ayúdanos a seguir creciendo compartiendo esta noticia con tus contactos. Tu apoyo es nuestra mejor recompensa. 🤝