
Hallado documento de 1503 sobre los suministros para el segundo viaje de Cristóbal Colón en el Archivo de Jerez.
El trigo de Jerez que alimentó las carabelas de Cristóbal Colón
El Archivo Municipal de Jerez custodia un tesoro documental que redefine nuestra participación en la historia universal. Se trata de una carta original de Isabel I de Castilla, fechada el 12 de julio de 1503. En este manuscrito, la Reina Católica ordena liquidar los pagos pendientes por los suministros para el segundo viaje de Cristóbal Colón. Esta pieza demuestra que nuestra ciudad fue el motor logístico esencial para la expansión hacia el Nuevo Mundo.
El desfase de una década: De 1493 a 1503
Para entender la magnitud de este documento, debemos fijarnos en el asombroso manejo del tiempo en la administración bajomedieval. La flota de Colón partió de la bahía gaditana el 25 de septiembre de 1493. Sin embargo, los vecinos de Jerez que entregaron su trigo para aquella expedición tuvieron que esperar diez años para recibir su dinero.
Esta efeméride del 12 de julio representa el momento en que la Corona hace justicia con los agricultores jerezanos. Aprendemos que el Descubrimiento se financió, en gran medida, gracias al crédito forzoso de los ciudadanos. Jerez entregó el cereal en el siglo XV, pero la burocracia real no cerró la cuenta hasta bien entrado el siglo XVI.
La logística del bizcocho: El combustible de las Indias
¿Por qué era tan vital el trigo de nuestra campiña? El éxito de la navegación transatlántica dependía del bizcocho de barco. Era un pan horneado dos veces para extraer toda la humedad, garantizando que no se pudriera en alta mar. Jerez, gracias a la fertilidad de sus tierras, se convirtió en la «panadería industrial» de las Indias.
El manuscrito menciona que el trigo se destinó a «hacer bizcocho e otros bastimentos de las fustas». Una fusta era una embarcación ligera y rápida, ideal para la exploración costera en el Caribe. Sin este aporte masivo de la campiña, la logística de las 17 naves que acompañaron al Almirante habría colapsado antes de avistar tierra.
Nombres y apellidos tras la maquinaria del Descubrimiento
El documento nos permite poner rostro a la logística del siglo XV. Mari Rodríguez, mujer del jurado Fernán Núñez, o el caballero Diego López no manejaron astrolabios, pero sus manos cultivaron el sustento de los 1.200 hombres de la expedición. El texto detalla entregas en «cahíces», una medida de capacidad que hoy nos resulta ajena.
Un cahíz equivalía aproximadamente a 666 litros de grano. Ciudadanos como Beatriz López, mujer de Juan de Medina, o el jurado Pedro de Cuadros movilizaron toneladas de cereal. Este registro de 1503 permite rastrear cómo la burguesía y la hidalguía local financiaron, con su patrimonio personal, la gloria de Castilla.
La importancia estratégica de la campiña jerezana
El manuscrito desglosa una deuda total de 79.860 maravedís. Esta cifra, astronómica para la época, refleja el compromiso de una ciudad volcada con la Corona. El trigo jerezano se transformó en energía para los marineros que cambiaron el mapa del mundo conocido. No fue un evento aislado, sino una operación de estado sostenida por Jerez.
La ubicación de nuestra ciudad fue determinante. Su cercanía a los puertos de carga, como El Puerto de Santa María, y su inmensa capacidad productiva la hacían insustituible. Aprendemos que, en 1493, el control del cereal equivalía al control estratégico que hoy se tiene sobre los recursos energéticos.
El papel financiero del Convento de Santo Domingo
Un aspecto educativo fascinante es la orden de la reina al prior de Santo Domingo. En lugar de enviar fondos desde la Corte, Isabel I utiliza la estructura del convento para pagar a los vecinos. En 1503, los conventos funcionaban como nodos financieros y centros de recaudación seguros.
Esta triangulación entre la Corona, la Iglesia y los ciudadanos demuestra la complejidad del sistema administrativo español. El documento es una lección de «microhistoria» que nos permite auditar cómo se gestionó la mayor empresa de la humanidad. La firma de la reina es el sello final a una operación de suministro que duró una década.
Un legado que es esencial hoy
Conocer estas raíces es algo esencial hoy para valorar nuestro peso específico en la historia global. El Archivo Municipal no es un cementerio de papeles, sino un aula abierta que nos conecta con el año 1493 de forma tangible. Esta carta es la prueba física de que Jerez puso el pan en la mesa de los descubridores.
Conservar este original a disposición del público es un privilegio que refuerza nuestra identidad. Los investigadores pueden consultar este testimonio directo de la relación entre los Reyes Católicos y el cabildo jerezano. Es una pieza que nos otorga un lugar de honor en la cronología de las «Ciudades Colombinas».
Diccionario Histórico: Entendiendo la logística de 1493
Cahíz: Medida de capacidad para el grano. Un cahíz de Jerez equivalía a 666 litros.
Maravedí: Unidad de cuenta de la época. La deuda de 79.860 maravedís era una suma inmensa.
Bizcocho de barco: Pan sin levadura cocido dos veces para durar más de un año en alta mar.
Fusta: Embarcación ligera y rápida, movida por velas y remos, ideal para la exploración.
Escritura Procesal: Caligrafía de los escribanos del siglo XV, rica en ligaduras y abreviaturas.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué papel jugó Jerez de la Frontera en el segundo viaje de Cristóbal Colón? Jerez fue el principal centro logístico de suministros, proveyendo el trigo necesario para el bizcocho de barco que alimentó a la flota de diecisiete naves en 1493.
¿Qué revela el documento de 1503 conservado en el Archivo Municipal de Jerez? Confirma que la Corona financió la expedición mediante créditos de ciudadanos jerezanos, detallando una deuda de 79.860 maravedís por el trigo aportado diez años antes.
¿Quiénes fueron los vecinos de Jerez que financiaron a Cristóbal Colón? Destacan figuras como Mari Rodríguez, Diego López y los jurados Nuño de Ávila y Pedro de Cuadros, quienes entregaron cahíces de trigo de sus propias cosechas.
¿Por qué fue tan importante el trigo de Jerez para las expediciones a las Indias? Por su calidad para producir bizcocho de larga duración y la cercanía de la ciudad a los puertos de salida, convirtiendo a Jerez en la despensa indispensable del Nuevo Mundo.
Justicia histórica para los labradores de Jerez
La próxima vez que pasees ante el Convento de Santo Domingo o mires las tierras de la campiña, recuerda esta historia. El trigo que hoy vemos crecer es el heredero de aquel que permitió que el mundo cambiara para siempre. La carta de 1503 es el eslabón que une la costa gaditana con nuestro interior agrícola.
Hoy, al conmemorar estas fechas, ponemos en valor un patrimonio que es de todos. El Archivo Municipal mantiene este original listo para ser estudiado, recordándonos que la historia se escribe con tinta, pero se financia con esfuerzo. Jerez no solo fue testigo, sino motor económico de la aventura de Cristóbal Colón.
¿Te habías parado a pensar alguna vez que el éxito de la llegada a América dependió de que los vecinos de Jerez aceptaran vender su trigo a crédito a la Corona?
Imagen de cabecera: Documento original perteneciente al Archivo Municipal de Jerez (Sección de Actas Capitulares). Reproducido con fines divulgativos para jerezsinfronteras.es.
📢 ¡Únete a nuestra comunidad! Recibe la actualidad de Jerez directamente en tu móvil y participa con tus reacciones:
👉 [Canal de WhatsApp] | [Canal de Telegram]
✨ ¿Te ha gustado este artículo? Ayúdanos a seguir creciendo compartiendo esta noticia con tus contactos. Tu apoyo es nuestra mejor recompensa. 🤝
