La Policía Nacional logra la recuperación de bronces romanos expoliados que serán depositados en el Museo Arqueológico.
El fin del expolio: La Policía recupera dos joyas de bronce de la Hispania romana
El patrimonio de un país es su ADN, pero para las mafias del arte no es más que una mercancía con la que especular. España ha sangrado durante décadas por el expolio de sus yacimientos, perdiendo piezas que jamás deberían haber cruzado nuestras fronteras. Sin embargo, el Estado ha dado un golpe de autoridad sobre la mesa. Dos grupos escultóricos de bronce, datados entre los siglos I y II d.C., regresan finalmente a casa tras un periplo de ilegalidad y blanqueo de capitales que ha durado casi dos décadas.
El precio del expolio y el dolor de la pérdida patrimonial
Cuando un yacimiento es saqueado, no solo roban metal o piedra. Destruyen el contexto histórico y la posibilidad de entender quiénes fuimos. Este expolio no fue un descuido, sino un plan orquestado entre 2007 y 2008 para lucrarse a costa del legado público. El daño financiero es atroz: piezas que pertenecen al pueblo español terminaron en subastas internacionales en 2012, alcanzando valores de varios millones de euros tras ser blanqueado su origen ilegal.
Es una bofetada a la cultura. Mientras las instituciones públicas luchan por conservar cada fragmento de historia, los delincuentes lavan el origen de estas obras para venderlas al mejor postor. La recuperación de bronces romanos expoliados no es solo una victoria policial; es un acto de justicia ante un mercado negro que se alimenta de la desidia y la avaricia. El dinero de estos coleccionistas fluye mientras nuestra tierra queda vacía de sus tesoros más singulares.
Las niñas con perdices: Una iconografía excepcional
La singularidad de estas obras es absoluta: representan a dos niñas de corta edad persiguiendo sendas perdices, una escena extremadamente inusual en la escultura romana conservada. Que una pieza de bronce llegue a la actualidad es extraordinario. Que lo haga una pareja completa con sus bases de metal originales es algo absolutamente excepcional en el mundo del arte.
Las piezas fueron halladas enterradas en tierras de labor y sacadas ilícitamente del país para ser restauradas. Tras pasar por el mercado legal europeo, acabaron en un museo de Estados Unidos, donde fueron localizadas en 2015. Su valor artístico, sumado a sus dimensiones y calidad, las sitúa como piezas clave para entender la estética de la Hispania romana. Es un tesoro que la sociedad española no podía permitirse perder bajo ninguna circunstancia.
Ingeniería policial y el laberinto judicial suizo
La investigación dio un vuelco tras detectarse un procedimiento judicial en Suiza. Un ciudadano español había denunciado a dos socios por no devolverle las piezas tras una supuesta restauración. El denunciante intentó validar la propiedad con fotos domésticas, pero la Policía Nacional demostró que su origen real era un expolio arqueológico delictivo.
Aunque los delitos se consideraron prescritos en España por el tiempo transcurrido, la presión policial y la colaboración internacional permitieron contactar con el poseedor actual. El coleccionista estadounidense, que había adquirido las obras de buena fe, decidió cederlas de manera irrevocable y gratuita al Estado español al conocer su procedencia ilegal. La ética del coleccionista final permitió sortear las barreras legales que los delincuentes habían construido cuidadosamente durante años.
El regreso definitivo al Museo Arqueológico Nacional
El destino final de estas esculturas es el único lugar donde siempre debieron estar: el Museo Arqueológico Nacional. Este jueves mismo, las piezas entran oficialmente en sus salas tras aterrizar en Barajas el pasado 20 de diciembre procedentes de EE. UU.. Se acaba así un capítulo oscuro de tráfico ilícito que puso en jaque nuestra soberanía cultural, gracias a una compleja operación internacional liderada por la Brigada de Patrimonio Histórico.
Este éxito refuerza la posición de España como líder en la protección del patrimonio. El mensaje es claro: no importa cuántos millones se paguen ni cuántas fronteras se crucen. El Estado tiene memoria y recursos para perseguir a quienes convierten nuestra historia en un negocio privado. Con la entrega oficial, estos bronces recuperan su valor real como memoria viva de la humanidad.
Preguntas Frecuentes sobre la Recuperación de Bronces Romanos
¿Qué representan exactamente las esculturas recuperadas?
-
Representan a dos niñas de corta edad persiguiendo perdices.
-
Es una iconografía muy poco habitual en la escultura romana.
-
Tienen una calidad artística excepcional para piezas de bronce de los siglos I y II d.C..
¿Cómo regresaron las piezas desde Estados Unidos?
-
El coleccionista que las compró en 2012 las cedió gratuitamente y de forma irrevocable.
-
Tomó la decisión tras conocer por la Policía que procedían de un expolio.
-
Llegaron al Aeropuerto de Madrid-Barajas el pasado 20 de diciembre.
¿Por qué fueron subastadas en Suiza y no en España?
-
Los implicados las sacaron ilegalmente de España hacia Reino Unido y Suiza.
-
El objetivo era restaurarlas y blanquear su origen.
-
Crearon una documentación falsa para simular que pertenecían a una colección suiza antigua.
¿Hubo detenciones por este caso de expolio?
-
Existió un proceso judicial en Suiza donde se desacreditaron las versiones de los implicados.
-
En España las diligencias se archivaron porque los delitos de expolio y contrabando habían prescrito.
-
Esta prescripción es una táctica habitual de los traficantes de arte.
¿Dónde se pueden visitar los bronces recuperados?
-
Las piezas han sido depositadas de forma permanente en el Museo Arqueológico Nacional (MAN) en Madrid.
-
Allí quedarán bajo custodia del Estado para su exhibición pública.
Imagen cedida por la Policía Nacional para jerezsinfronteras.es.
📢 ¡Únete a nuestra comunidad! Recibe la actualidad de Jerez directamente en tu móvil y participa con tus reacciones:
👉 [Canal de WhatsApp] | [Canal de Telegram]
✨ ¿Te ha gustado este artículo? Ayúdanos a seguir creciendo compartiendo esta noticia con tus contactos. Tu apoyo es nuestra mejor recompensa. 🤝
