Analizamos los controles de alcoholemia en Jerez durante las Zambombas: ¿son 2 positivos un éxito o un espejismo?

¿Dos positivos? El «riguroso» éxito de los controles en las Zambombas de Jerez

Resulta curioso, por no decir increíble, leer los balances oficiales tras un fin de semana donde Jerez se convierte en el epicentro del vino, el cante y, por supuesto, la fiesta desmedida. Nos dicen las autoridades que, en pleno ecuador de diciembre, durante el quinto fin de semana de Zambombas —ese momento donde caminar por el centro es un deporte de riesgo—, la Policía Local ha desplegado su escudo protector de seguridad vial. Pero los datos, como siempre, invitan más al arqueo de ceja que al aplauso cerrado.

Según el informe, se establecieron puntos de verificación en una de las arterias principales de acceso y salida del casco histórico. El resultado de este despliegue de fuerza y vigilancia es, cuanto menos, llamativo: 30 pruebas realizadas. Sí, ha leído bien. Treinta. En una ciudad que recibe a miles de visitantes y donde las plazas rebosan de gente con una copa de fino en la mano, parece que solo una treintena de conductores fueron considerados «sospechosos» o tuvieron la mala suerte de pasar por el embudo policial.

La estadística del optimismo

De esas 30 pruebas, el balance final arroja dos positivos administrativos. Ni una tasa de criminalidad al volante que asuste, ni detenciones de película; solo dos personas que se pasaron ligeramente del límite permitido.

Desde una perspectiva escéptica, uno no puede evitar preguntarse: ¿Realmente somos los jerezanos y visitantes un ejemplo mundial de civismo y abstinencia al volante, o es que la red de pesca era demasiado pequeña para el océano de vehículos que circulan estos días? Realizar 30 pruebas en todo un fin de semana de máxima afluencia suena más a un gesto simbólico para cubrir el expediente que a una estrategia real de disuasión.

¿Seguridad real o sensación de vigilancia?

Es difícil creer que en el punto álgido de las fiestas navideñas, la incidencia del alcohol al volante sea tan residual. Quizás los conductores ya se saben los puntos de control de memoria gracias a los grupos de WhatsApp, o quizás la presencia policial es tan discreta que se pierde entre el bullicio de los villancicos.

Los controles de alcoholemia en Jerez durante las Zambombas son necesarios, de eso no hay duda. Lo que resulta difícil de digerir es que se nos presente como un balance significativo de seguridad un muestreo que apenas representa una fracción minúscula del tráfico real. Si el objetivo es que nos sintamos seguros, dos positivos parecen una victoria; si el objetivo es entender la realidad de la calle, esos números saben a poco, casi tanto como una zambomba sin anís.

Al final, nos quedamos con la versión oficial: Jerez es segura, los conductores son responsables y la policía vigila. Pero permítanos dudar, al menos un poco, de que en un fin de semana de desenfreno y alegría, el peligro se resuma en dos simples multas administrativas en una calle de salida. Habrá que esperar al próximo fin de semana para ver si la estadística sigue desafiando a la lógica o si, por fin, los números reflejan lo que cualquiera ve al caminar por el centro un sábado por la tarde.

Fotografía de cabecera © César Pérez Pacheco | jerezsinfronteras.es


📢 ¡Únete a nuestra comunidad! Recibe la actualidad de Jerez directamente en tu móvil y participa con tus reacciones:
👉 [Canal de WhatsApp] | [Canal de Telegram]

¿Te ha gustado este artículo? Ayúdanos a seguir creciendo compartiendo esta noticia con tus contactos. Tu apoyo es nuestra mejor recompensa. 🤝