La Agencia Espacial Estadounidense NASA desmiente de forma categórica el mito de la Tierra plana apoyándose en la geodesia moderna, las mediciones por satélite de precisión centimétrica y los antecedentes astronómicos registrados en la historia que la humanidad conoce desde hace miles de años.

El origen del conocimiento: ¿cómo demostraron los antiguos griegos la curvatura terrestre?

La fascinación humana por desentrañar la geometría de nuestro hogar planetario no es una inquietud nacida en las redes sociales. Los sabios de la antigua Grecia concluyeron que la Tierra es redonda apoyándose en observaciones astronómicas precisas recopiladas a lo largo de los siglos.

En el siglo III a. C., el astrónomo Eratóstenes calculó la circunferencia del planeta utilizando la sombra proyectada por un obelisco a mediodía durante el solsticio de verano, fijado en nuestra agenda de efemérides entre el 20 y el 21 de junio. Aquel hito determinó la curvatura terrestre midiendo distancias entre las ciudades de Alejandría y Sene.

Un indicio visual irrefutable radica en la observación de los eclipses lunares. Durante estos eventos celestes, la Tierra interpone su estructura entre el Sol y la Luna, proyectando sobre la superficie de nuestro satélite una sombra circular que cualquier observador puede contemplar sin necesidad de instrumental complejo.

Geodesia y satélites: ¿cómo mide la NASA la verdadera forma del planeta?

Frente a las teorías conspirativas que suelen ocupar espacio en los titulares globales, la ciencia responde a través de la geodesia, la disciplina especializada en registrar la forma geométrica, la fuerza de la gravedad y la rotación del planeta. La NASA divulga estos avances en iniciativas educativas como las registradas el 9 de diciembre en sus canales oficiales de comunicación pública.

Los científicos emplean redes avanzadas de GPS y satélites orbitales para monitorear la superficie terrestre. Este instrumental tecnológico permite determinar las variaciones del relieve y las dimensiones globales con un margen de error inferior a un centímetro.

Asimismo, las fotografías capturadas desde el espacio corroboran de forma directa lo que los modelos matemáticos prevén. El archivo histórico espacial custodia el 7 de diciembre de 1972 como el hito de la tripulación del Apolo 17, encargada de tomar La canica azul, la icónica fotografía que muestra el globo terrestre completamente iluminado desde el espacio.

De la esfera al esferoide oblato: ¿por me la Tierra no es perfecta?

Aunque afirmamos con rotundidad que el planeta es redondo, la física enseña que no constituye una esfera geométrica perfecta. El movimiento constante de rotación sobre su propio eje y la dinámica de las fuerzas gravitatorias provocan una ligera deformación estructural.

El planeta sufre un leve achatamiento en las regiones polares y una pequeña expansión en la franja ecuatorial. Los geodesistas definen formalmente esta figura geométrica real como un esferoide oblato o geoide. Esta alteración en los polos se produce a un ritmo lento por la aceleración rotacional, manteniendo en todo momento su estructura globular fundamental.

¿Consideras que la divulgación científica actual es suficiente para frenar la expansión de estas teorías alternativas en internet?

[Foto de cabecera: IA para Gemini / jerezsinfronteras.es]