Banner Agenda No Solo Ocio Jerez

RECETA E HISTORIA: PESCAÍTO FRITO o Pescado frito

EL RECETARIO

El origen de este manjar viene de antiguo, ya se narra en varios textos de la cocina sefardita que se servía acompañado de una vinagreta de diversas hierbas, existiendo descripciones de viajeros del siglo XVIII que narran la existencia de este plato en ciertas regiones de Andalucía.

Se elabora rebozando el pescado en harina de trigo, friéndolo en aceite de oliva y espolvoreándolo con sal como único condimento. Se suele servir caliente, recién frito.

En algunos lugares es frecuente acompañarlo con un trozo de limón fresco y rociar por encima un poco de su jugo, aunque para muchos rociar el pescado fresco con zumo de limón puede ser ultrajante, ya que se entiende que el limón sirve para disimular el sabor de un pescado en condiciones no óptimas.

El pescado frito ya lo comían los romanos en la antigua Roma y aún hoy en día es muy común a lo largo de todo el Mar Mediterráneo.

Se consideran adecuados los pescados pequeños y poco espinosos, como el chanquete, el salmonete, el boquerón, la pijota, el tapaculo, la sardinilla y la acedía.

Sin embargo, también se emplean pescados mayores, como el cazón, la pescadilla y la caballa, que se trocean y se maceran en ocasiones en adobo antes de freirse.

Es frecuente que el pescaíto frito incluya moluscos cefalópodos como el calamar, el choco cortado en anillas, los choquitos enteros (que en otras regiones de España llaman chopitos, cuando son de pequeño tamaño), las puntillitas y crustáceos, como las gambas.

Receta
Hoy traemos a EL RECETARIO el pescaíto frito.

Ingredientes:

  • 1 kilo de pescaíto pequeño variado (nunca pezqueñines): boquerones, chipirones, chocos, calamares, pijotas, cazón, acedías…
  • Harina de garbanzos o de trigo.
  • Aceite de oliva.
  • Sal.

Preparación:
En una sartén echamos abundante aceite, encendemos el fuego y mientras se va calentando lavamos, limpiamos el pescaíto y lo secamos con papel de cocina o de estraza.

En un plato añadimos la harina, le echamos un poco de sal al pescaíto y lo rebozamos. Lo prensamos bien con la harina y luego lo sacudimos con la idea de que no suelte harina mientras se fríe en la sartén.

Cuando esté muy caliente el aceite, freímos el pescaíto por tandas hasta que esté dorado, momento que lo dejamos escurrir bien y lo preparamos en un plato con papel de cocina, dejando escurrir así el exceso de aceite.

Servimos y… ¡a comérselos acompañado de un buen vino de Jerez! :)

Más en EL RECETARIO.

¿Te gustó esta noticia? Recibir gratis actualizaciones como ésta en tu teléfono móvil ¡es muy fácil! Todo a un solo clic.